Es una forma diferente de practicar bicicleta estática. Se trata de una actividad muy interesante que aporta grandes beneficios al físico y la salud. En una hora de intenso ejercicio, un profesor guía al grupo a través de distintos ritmos y terrenos, pudiendo pedalear como si se estuviera subiendo una montaña o bajando por una pendiente. Aquí, Marcelo Michelini, instructor de Whirly Cycle nos cuenta todo acerca de este deporte tan divertido como original.
Es una actividad que aporta grandes beneficios al cuerpo y la salud.
Irrumpió en Estados Unidos y ahora es el boom de los gimnasios más modernos de todo el mundo. ¿Su nombre? Whirly Cycle, Spinning o Indoor Cycle. Se trata de una simulación de un viaje en bicicleta, imitando distintos tipos de caminos y superficies y basada en conceptos de ciclismo de alto rendimiento. Es una actividad muy interesante que aporta grandes beneficios al cuerpo y la salud. Además, puede ser practicado por personas de cualquier edad y condición física. Tan sólo se necesita saber pedalear. “Las bicicletas que se utilizan son fijas, tienen un freno, pedales con punteras y una manija o rueda con la que se aumenta o disminuye la fuerza del pedaleo. Y a pesar de que es una clase grupal y todos siguen las mismas indicaciones, cada persona trabaja de acuerdo a la intensidad que pueda desarrollar”, explica Marcelo Michelini, instructor de Whirly Cycle. Y es el guía quien da una serie de pautas para cumplir con un circuito, pudiendo pedalear como si se estuviera subiendo una montaña o bajando por una pendiente. “Tiene mucho que ver con el ciclismo en sí, pero jugando con la música y las intensidades”, apunta.
Divertidas y originales, las clases duran una hora y la música -altamente motivante- es la principal protagonista. “Lo que se busca es crear un clima, por eso se usan temas sincronizados con el nivel y la etapa del recorrido: suaves para la entrada en calor, explosivos a la hora de mayor esfuerzo y acelerados en los descensos ”, cuenta Michelini. El coordinador del grupo es quien indica en qué tramo de la carretera uno se encuentra, mientras la música de fondo es la que ayuda a seguir el ritmo y a no perder la concentración en los movimientos. Es en sí, una clase aeróbica de larga duración donde se consumen muchas calorías -entre 400 y 700-. Al comienzo se ejecuta un período de pre-calentamiento de unos cinco minutos, luego se realiza el trabajo intenso en la bicicleta y al finalizar se hace un estiramiento o ejercicios de relajación, básico para evitar lesiones. “Es una actividad muy efectiva que aporta grandes beneficios para el cuerpo y la salud”, asegura Michelini. Y detalla: “ Mejora el sistema cardiovascular y respiratorio, quema calorías rápidamente, proporciona un sistema de ejercicios acorde a las necesidades de cada persona, elimina las grasas y aumenta la tonicidad y la masa muscular. También ayuda a mantener los latidos del corazón a un ritmo constante”. Una de las ventaja de hacer Whirly Cycle “es que te está induciendo dentro de un grupo de personas que están con el mismo objetivo, más la guía de un profesor y el atractivo de la música. Todo eso juega un papel importante que te predispone a hacer una actividad”, asegura el instructor.
Además “es un ejercicio sin impacto ni riesgos de lesiones, y se le presta suma atención al control del ritmo cardíaco de los alumnos”, dice Michelini y asegura que “una persona que practique este deporte con frecuencia, mejorará notablemente su capacidad física y mental ya que a medida que asiste a clases dirigidas por un especialista poco a poco notará como el numero de pulsaciones va a ir descendiendo”.
Lo ideal es comenzar con dos clases a la semana e ir aumentando la frecuencia paulatinamente. Sin embargo, el profesor sostiene que “con una vez por semana sacás del ritmo habitual a tu organismo y hacés que la circulación, las articulaciones y los músculos se muevan de otra manera”. ¿Qué se necesita para empezar? Michelini lo cuenta: “Estar en buena condición física – lo que no significa estar entrenado- sino no tener ningún problema limitante para hacer una actividad de este estilo, una toalla -porque se suda mucho-, una botellita agua, ropa adherida al cuerpo y un calzado con suela rígida, ya que el apoyo sobre el pedal durante una hora puede contracturar el pie”. Y enseguida el profesor dispara un consejo: “Es fundamental tomar mucho líquido durante la clase para mantenerse hidratado. Se recomienda hacerlo a cada cinco minutos.
Pedalear sobre una bicicleta fija puede resultar una actividad aburrida y monótona. Pero hacer Whirly Cycle e imitar una carrera, donde hay subidas, bajadas, descansos y lo mejor de todo una gran cantidad de grasa eliminada, es una experiencia inolvidable, divertida y muy propicia para la salud. ¡Animate!




